Rasurado parcial o ninguno
Los folículos pueden extraerse de una banda estrecha que el cabello de alrededor cubre, así que no hace falta rasurar la zona donante. Es más lento, por lo que las sesiones son más pequeñas.
En la mujer, la caída suele ser un aclaramiento difuso más que una calva localizada, y a menudo tiene una causa tratable. El trasplante se plantea después de descartar esas causas, y funciona de forma distinta a la operación masculina.
En la mujer la primera pregunta no es cuántos injertos, sino por qué se está aclarando el cabello. Los análisis llegan antes que cualquier plan quirúrgico.
La caída difusa en todo el cuero cabelludo —efluvio telógeno— suele ser reversible y no se trata con cirugía. Se buscan primero déficit de hierro, enfermedad tiroidea, ovario poliquístico y caída posparto, porque trasplantar sobre una caída activa desperdicia injertos.
El principio es el mismo, la práctica no: menos rasurado, menos injertos y más atención a cómo cae el cabello.
Los folículos pueden extraerse de una banda estrecha que el cabello de alrededor cubre, así que no hace falta rasurar la zona donante. Es más lento, por lo que las sesiones son más pequeñas.
En la mujer se trata de añadir densidad entre el cabello existente, no de reconstruir una línea de implantación. Los injertos se colocan entre los folículos propios con un ángulo que sigue la caída natural.
El minoxidil, y en algunos casos medicación pautada, suele mantenerse antes y después de la cirugía: el trasplante añade densidad, no detiene el proceso de fondo.
Analíticas, historia del patrón de caída y exploración con tricoscopia. Si se encuentra una causa reversible, se trata antes de volver a hablar de cirugía.
Se cartografía el área y el número de injertos se mantiene deliberadamente moderado: una densidad excesiva en un cuero cabelludo femenino aclarado puede dañar el cabello que aún queda.
Anestesia local; la sesión suele durar de cuatro a seis horas. La mayoría de las pacientes vuelve a casa el mismo día.
La hinchazón y la sensibilidad se resuelven en días. El cabello trasplantado se cae a partir de la tercera semana: es lo esperado.
La densidad se construye poco a poco. El color y la textura se igualan al cabello de alrededor a medida que madura.
Los riesgos son los habituales, con dos que importan más en la mujer.
Cualquier clínica que ofrezca cirugía sin preguntar por el hierro, la tiroides y las hormonas se está saltando la parte que decide si la operación merecía la pena.
Normalmente no. La mayoría de las sesiones femeninas usan una banda donante parcialmente rasurada que el cabello de alrededor cubre, o ningún rasurado con una extracción más lenta.
A partir de unos diez días, sí, con suavidad. El tinte y la permanente esperan de seis a ocho semanas, y se evitan las coletas tensas y las trenzas durante el primer mes.
En el aclaramiento difuso suelen planificarse dos sesiones separadas por doce meses, porque añadir densidad de forma gradual protege el cabello existente.
Entonces el tratamiento hormonal es la base y la cirugía solo un añadido. Operar mientras la pérdida está activa da un resultado que se aclara alrededor de los injertos.
Fotos de la raya, la línea capilar y la zona donante, junto con sus análisis recientes, bastan para una primera impresión, incluido si la cirugía es o no la respuesta adecuada.
Información general, no consejo médico. La caída del cabello en la mujer necesita un diagnóstico antes de cualquier plan quirúrgico; los resultados varían.